6 de septiembre de 2015

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...la vida nunca va a ser fácil, sea en la ciudad o en la naturaleza, siempre será una constante lucha por la supervivencia; es algo que no admite método, condicionamiento o estructura, lo mejor es estar dispuestos a afrontar los momentos que se nos presentan y saber escoger cuando tengamos la Suerte de poder hacerlo, eso si, siempre con un objetivo en mente, no vaya a ser que uno se de cuenta muy tarde del "por qué" de su vida: como una hoja de papel, que por su testarudez ahora flota en el océano; pudo ser un barco y navegar, pero su falta de identidad y denuedo para elegirla le tienen ahora flotando muerta en vida, a merced de una marea que la regresará, pero sin tiempo vital para llegar a ese puerto al que su vida habría de llevarla; sin sueños ni metas, sin un "por qué" y como consecuencia, con erradas decisiones producto del "cómo". El amor irrestricto por la vida se ve reflejado en la rebelde pero sabia búsqueda de la libertad y la felicidad, no en el necio y mortal libertinaje, que siendo vulgar facilismo presume de practicidad.